ETICA EMPRESARIAL

 

Koontz y Weihrich (2004:58) señalan que la ética empresarial “se relaciona con la verdad y la justicia y posee muchos aspectos, como las expectativas de la sociedad, la competencia leal, la publicidad, las relaciones públicas, las responsabilidades sociales, la autonomía de los consumidores y el comportamiento de las empresas tanto en su país de origen como en el extranjero”.

La empresa es manejada por personas, posee recursos humanos y además ofrece productos o servicios a grupos humanos, es imposible entonces, alejar a la organización de un comportamiento ético de acuerdo con las normas morales y valores que rigen la sociedad en la cual está inmersa.

Es necesario entender la dimensión ética de las decisiones gerenciales, ya que muchas de las decisiones que los gerentes toman les exigen considerar quién o quienes puede(n) resultar afectado(s), en términos del resultado y del proceso. Todas las actividades que lleva a cabo una empresa van a tener repercusiones tanto para sus accionistas y empleados, como para los proveedores, clientes y la comunidad en general.

Todo el acontecer empresarial tiene relación directa con la ética y por tal razón el comportamiento de la empresa no debe desligarse de las normas que condicionan el medio ambiente interno y externo de la misma.

Responsabilidad Social y Ética Empresarial

El interés actual por la ética empresarial, se basa en que las empresas, al tratar de obviar las pautas fijadas por la sociedad en cuanto a lo que se considera ético o no, en el desarrollo de sus funciones, pueden incurrir en comportamientos irresponsables que ocasionarían graves perjuicios que ponen en riesgo la continuidad de la organización y el bienestar colectivo.

La ética empresarial se basa en los mismos principios éticos y morales del ámbito general y de las personas, y dentro de la misma organización, las personas que hacen vida en ella, están permanentemente evaluando si su proceder es ético o no. Si verdaderamente la empresa mantiene preocupación y responsabilidad por los empleados (calidad y ambiente, remuneración, sentido de familia, incentivos, seguridad) proporcionándoles dignidad y respeto, los trabajadores podrán estar más satisfechos y motivados a producir calidad, a dar su mayor esfuerzo y a formar parte de la organización. Este estado de ánimo y disposición de los trabajadores, se puede considerar ético, ya que valoran el comportamiento de la organización como responsable.

Igualmente ocurre en el ambiente externo, la sociedad en general espera que las organizaciones demuestren realmente una actitud responsable para con la comunidad y todos aquellos grupos que se relacionan directa o indirectamente con ellas. Se exige un comportamiento responsable, midiendo el impacto de su actuación en estos grupos, respetando sus derechos e intereses legítimos. Se requiere evitar el engaño y la falta de información. La comunidad confiará en la empresa, en la medida en que ésta le manifieste un proceder caracterizado por la rectitud y honestidad.

De acuerdo con los trabajos de Keith Davis y Prakash SEIT (citados por Brenson, 1999:9), la responsabilidad social empresarial implica cinco compromisos éticos a saber:

1.- Poder social: reconocer, como empresa, que nuestras acciones (o falta de ellas) tienen impacto sobre la sociedad y ella tiene derecho a exigir que respondamos por las consecuencias de dichas acciones.
2.- Comunicación abierta: estar abiertos y sensibles a la voz de la sociedad y de sus problemas actuales y emergentes.
3.- Revisión de las consecuencias: calcular y considerar de antemano, todos los costos sociales y los beneficios de una actividad, producto o servicio, aún cuando sea técnica y económicamente factible.
4.- Costos compartidos: compartir equitativamente los costos de dichas acciones con el consumidor.
5.- Involucrarse: ofrecer nuestra experiencia y experticia empresarial a la solución de un problema social emergente.

Es de destacar que la empresa puede ser considerada como una persona y al existir en una comunidad específica, es vista por los miembros de la misma como un ciudadano más, cuyo comportamiento es observado con mucha atención debido a la importante posición que ocupa en la sociedad y a la influencia que tiene en el devenir socio-económico de la misma.
En tal sentido, el concepto de ética es trasladado a la consideración del comportamiento empresarial como bueno o malo, dependiendo de los efectos positivos o negativos que puedan tener las acciones de la empresa en la comunidad; lo cual puede ser medido por la satisfacción o no de la expectativas de los diferentes grupos sociales de la comunidad.

La empresa es sujeto de derechos y obligaciones como miembro de la sociedad, y por lo tanto, se espera que comparta los valores morales que imperan en la misma. La contribución al bienestar en general es uno de los comportamientos esperados por la sociedad, en vista del poder y los recursos con los que cuenta la empresa. La responsabilidad social empresarial se vincula con la ética, por cuanto el cumplimiento de las responsabilidades sociales lleva implícito un comportamiento ético que es determinante para alcanzar una buena imagen pública y aceptación por parte de la sociedad.
Es indudable entonces, la relación existente entre la responsabilidad social y la ética empresarial. Las empresas con responsabilidad social se preocupan porque su gente y el entorno mejoren, no se deterioren, la empresa socialmente responsable no solamente es legal, asume un compromiso esencial o ético, pero entiende que en la medida que las personas estén bien, la sociedad está bien, y que de esta forma si es bueno el escenario, la empresa se favorece.

La ética es un factor determinante en la decisión de gerentes y accionistas de una empresa a actuar con responsabilidad social, de manera voluntaria; lo que evidencia su apego a las normas y principios morales que rigen la sociedad, así como el sentido humano de los mismos.

Consideraciones finales

En los nuevos tiempos, marcados por la globalización; las empresas, sus propietarios y gerentes, no pueden estar alejados del acontecer nacional e internacional, y cada día la sociedad espera de éstos, mayores interrelaciones, disposición para cooperar y comprometerse responsable y éticamente en el ámbito social, de manera que le permita enfrentar y superar los crecientes problemas que la aquejan.

Mediante la responsabilidad social, las empresas pueden tener buenas relaciones con las comunidades, las cuales influyen directamente en la supervivencia organizacional y en la buena marcha de los asuntos propios de la organización, ya que la eficiencia, la moral y la productividad de los trabajadores, así como la aceptación o no de los productos o servicios ofrecidos, están influenciadas por las opiniones favorables o no de la comunidad hacia la empresa.

El comportamiento empresarial basado en la ética beneficia a toda la sociedad, a la propia empresa y a la economía en la cual está inserta. Los principios éticos forman la base de la confianza y cooperación, y por supuesto de la valoración de las actividades empresariales como correctas o no.